El lugar donde el Padre Mario recibía a sus visitantes necesitados de ayuda hoy es un Centro de Día con instalaciones relucientes y profesionales abocados al servicio de personas con necesidades especiales.
En la calle Mariano Acosta 1259, de la ciudad de Buenos Aires, el Padre Mario era requerido por miles de personas que, día tras día, lo buscaban para aliviar sus problemas físicos y espirituales.
En esta emblemática casa funciona, desde hace muchos años, un Centro de Día para Personas con Capacidades Diferentes.
La novedad es que el pasado 14 de julio este Centro fue re-inaugurado, luego de reformar sus instalaciones, con el fin de mejorar los servicios que brindamos a los concurrentes.
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