Verónica Ade

Verónica Ade
Preceptora del Jardín de Infantes

Mi primer acercamiento al Padre Mario fue a través de mi familia. Empecé a escuchar sobre él cuando mis parientes comenzaron a visitarlo en la calle Mariano Acosta, donde iban a verlo con fotos para pedirle que intercediera ante Dios por la salud de personas enfermas. En aquel tiempo, era muy pequeña y vivía en Capital Federal.

Cuando nos mudamos a González Catán, yo tenía 6 años. Una de mis tías nos decía que el Padre Mario estaba cerca de nuestro barrio. Años más tarde, mi hermano comenzó catecismo en la Capilla Cristo Caminante y tomó su Primera Comunión. Como mis papás trabajaban debía acompañarlo y así fue cómo conocí al Padre Mario en persona y también a su Obra. Jamás imaginé que trabajaría en este lugar.

Me formé como profesora de nivel inicial en el Instituto Manuel Estrada de Cañuelas. A principios de los ’90, la Obra necesitaba convocar a docentes recibidas por lo que me acerqué por recomendación de Irene Isidori, que en aquel momento se desempeñaba como representante legal.

En 1994, Emilce Tribuiani, mi actual directora de Jardín, me entrevistó y me aceptó como maestra de la sala Naranja. Así fueron mis primeros pasos y hoy continúo transitando mi camino como preceptora, asistiendo a mis compañeras en su trabajo con los alumnos y acompañando a las familias que confían en nosotros.

Hoy, con más de 24 años en la Obra, tengo la dicha de ver cómo crecieron mis primeros alumnos y saber de sus vidas. Algunos ya son padres y, por eso, me asombra lo rápido que pasaron los años.

La Obra y el Padre Mario forman parte de mi vida. La Obra es el lugar en el que compartí los momentos más importantes que viví: me casé, formé una familia y nació mi hijo Emiliano.

Que Emiliano llegara a nuestras vidas fue una cuestión de fe. Los médicos nos decían que la ciencia avanzaba hasta un cierto punto y que hay algo más allá que tenemos que esperar y tener fe. Mi marido y yo le pedimos al Padre Mario para que nos acompañara y nos ayudara a cumplir nuestro deseo.

Hoy, Emiliano está con nosotros y también es parte de la Obra: viene desde el maternal  y actualmente está en segundo grado de primaria. Emi siempre quiere estar en el jardín porque para él también es su casa. Eso es la Obra. Por todo eso, siento a este lugar como mi segundo hogar porque aquí también los dos recibimos contención y yo me siento feliz de venir todos los días a trabajar.