SaludSoy Parte

GustavoBareilles

Gustavo Guillermo Bareilles
DNI: 20.983.502

Apelar a la memoria y enlazar vivencias para dar cuenta de que “soy parte de la Obra” es desplegar 21 años de vida de los 24 años de profesión que tengo y los casi 45 de edad.
Aquí, durante estos años, crecí.
El Padre Mario y los “amigos” de aquí hicieron más linda mi vida.
Dieron color a mi vida.

Corría noviembre de 1993. Yo trabajaba hacia 2 años como Orientador Social en el Equipo Escolar de la escuela 145 de Virrey del Pino y estaba muy preocupado pues al llegar el receso de verano, muchos de nuestros alumnos quedaban desprotegidos… Oscar Soplan, quien trabajaba en un Centro de Salud y había sido enfermero del Padre Mario, me comentó de la Obra y del trabajo inclusivo de la colonia de vacaciones que organizaban durante los meses de enero y febrero con niños en situación de vulnerabilidad, abuelos y jóvenes con necesidades educativas especiales.

Una tarde -de mucho calor- decidí entonces acercarme a averiguar si podía conseguir algunas vacantes para mis alumnos de la escuelita. Llegué medio perdido y al ingresar a las instalaciones de Santa Inés, una guapísima señora con la mirada más cálida y amorosa que conocí me recibió. “Fue amor a primera vista”. Conectamos en ese instante y para siempre… Hoy comprendo que nos reconocimos en el gozo y la gratitud por estar en esta vida y en el dolor de contemplar este mundo. Era Perla Gallardo.

Desde ese entonces una serie de desafíos laborales hicieron a mi trayectoria en la Obra. Ingresé en 1994 como Sociólogo del Equipo del Área Comunitaria trabajando en diversos programas. A la par, en 1995 comencé a dar clases en el Colegio Secundario. Y en 1997 asumí como Director fundador del Instituto de Educación Superior que, gracias a intensas gestiones que realizamos, hoy puede llevar el nombre de nuestro fundador. En el año 2005 tomé una licencia para irme a realizar una pasantía a Barcelona, y al regresar, redoblé la apuesta asumiendo el cargo de Director del Área Educativa hasta el año 2011. En ese entonces, decidí que debía intentar una experiencia laboral por fuera, que eran muchos años en un mismo lugar… pero como me dijo el Presidente de la Fundación, Dr. Carlos Garavelli “quien se va sin que lo echen vuelve sin ser llamado”.

Tomar distancia ese año, me hizo comprender que en la Obra del Padre Mario tengo una “tribu”. Y con ella sé que todo es posible. Por eso llevo al Padre en la palma de mi mano. Él me marcó el camino y me enseñó con su ejemplo a ser un “ser” humano. Entero. El Padre Mario me enseñó que nuestra Obra está hecha de los encuentros que nos regaló la vida.  Volví como profesor en el 2012, tarea que continúo junto con la dirección transitoria de la Escuela Secundaria desde octubre del año pasado.

No sé cómo seguirá mi trayectoria laboral en los próximos años, pero si sé que es acá. Porque quiero que crezca nuestra Obra.

La necesitamos para no perdernos… Padre Mario te necesitamos para seguir sintiendo el pálpito de la vida.

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Además de docente, Gustavo Bareilles es maratonista y este verano ha participado de la carrera internacional “Cruce de los Andes”. El siguiente es el relato de cómo vivió esos tres días de la competencia corriendo para unir Chile y Argentina junto con miles de deportistas de todo el mundo:

“Cruce de los Andes 2014… ¿Qué decir? ¿Cómo realizar un balance? ¿Por dónde empezar? Resulta difícil. Pasan los días y toda la energía vivida no se disipa. Pasan las horas y la dimensión de lo obtenido se agiganta. Fue una experiencia inmensa… Tras un año de mucho esfuerzo, entrenamiento, disciplina: ¡objetivo cumplido! Una experiencia intensa física y emocionalmente… Una suerte de pacto con la naturaleza que me permitió bucear en mi mundo interior y encontrar muchas más ganas y garras para seguir en búsqueda de aquello que me sorprenda. Caminar en la cumbre entre los volcanes y las nubes por debajo fue una sensación imposible de transmitir en palabras. Gracias a todos por el aliento recibido, me acompañó en los momentos más duros de la travesía.”

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