Lamentamos informar que ha partido Carlos Alberto Ribero, un gran amigo del Padre Mario y de toda la Obra.
El “Negrito” Ribero, como todos lo conocíamos, fue durante décadas un colaborador incansable y un artista al que le debemos algunos de los más hermosos retratos del Padre Mario. Entre otras importantes tareas, preparó las placas de agradecimiento por los milagros realizados que miles de peregrinos instalaron en el Mausoleo. En 2012, toda la familia Ribero recibió la distinción “Mano Solidaria” que entrega la OPM.
Acompañamos a Betty, su esposa, y a sus hijos en el dolor, y desde la Obra del Padre Mario lo despedimos con el cariño que él siempre profesó y elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de su alma.


