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Nuestros alumnos del Centro Educativo La Huella disfrutaron de actividades recreativas durante las vacaciones de invierno.
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La casa del terror fue uno de los espacios que más llamaron la atención y ¡el miedo! de los más pequeños.
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Durante tres jornadas, los niños, niñas y adolescentes compartieron espacios de diversión y compartieron delicias y nutritivas comidas.
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Los niños pasaron por el salón de belleza y eligieron sumarse a la temática de la casa del terror.
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La Huella ofreció a los chicos diferentes actividades recreativas para disfrutar en las vacaciones de invierno.
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El salón de belleza: niñas y niños pasaron por este sector y se divirtieron pintándose sus rostros con diferentes motivos.
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¡Nos portamos bien! Así esperaban los más pequeños el turno para participar en el cine, en los juegos y en la casa del terror.
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Durante las jornadas, los chicos juntaron puntos por divertirse. Mientras más participaban, más chances de acumular premios tenían.
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Los adolescentes, acompañados por sus docentes, estuvieron a cargo de las diferentes comidas. Prepararon cosas dulces para el desayuno y ricas recetas para el almuerzo y el postre.
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Las familias recorrieron el Shopping La Huella para vivenciar la experiencia de diversión y compromiso de sus hijos.
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Durante tres jornadas de las vacaciones de invierno, los niños, niñas y adolescentes que concurren al Centro Educativo La Huella disfrutaron de diferentes propuestas recreativas: espacios de juegos, patio de comidas, cine, canje de puntos por premios, casa del terror.
La Huella, un lugar en el que se ofrecen talleres en los que se fortalecen los vínculos y el aprendizaje en contraturno a la escuela, se convirtió en un gran shopping de diversión.
Los adolescentes estuvieron a cargo, junto a sus docentes, de la organización y de la atención de los más pequeños, y pusieron en práctica lo aprendido en los talleres de Preplaza a los que asisten a lo largo del año. De esa forma, transmitieron a los más pequeños el acompañamiento y el cuidado que ellos recibieron hace unos años atrás.

