EducaciónSoy Parte

6 - Verónica Suglia

Desde chiquita estoy en la Obra. Vine al Jardín, a la Primaria, a la Secundaria, al Instituto Superior y también cursé en el Colegio Pantaleo (CUP) adonde egresé como Licenciada en Administración en diciembre de 2009.

Hace más de 25 años que soy parte de este lugar. En todo ese tiempo viví miles de experiencias: cuando bailaba en los diferentes actos que organizaba la escuela y participaba en las bicicleteadas que convocaban a todos los vecinos, y cuando degustaba la riquísima comida de la señorita Elena Ramos en el comedor durante las jornadas de doble escolaridad… Son muchas imágenes las que se me vienen a la mente. Una de ellas es la del Padre Mario en un acto escolar en 1991. Él estaba muy viejito y desde en un sillón se dirigía a los alumnos y a los padres que nos encontrábamos en el SUM.

Además de crecer también me formé como profesional. En el Instituto Superior cursé la Tecnicatura en Administración de Empresas. Cuando estuve a punto de abandonar la carrera el profesor Luis Stábile me alentó a que continuara y así lo hice. Egresé y me inscribí en el CUP para completar los estudios universitarios.

En Administración Central de la Obra del Padre Mario ingresé a trabajar en 2004 a través de una pasantía y tiempo más tarde, en 2007, quedé efectiva.

Para mi familia también es importante este lugar. Mi papá nos contaba que le acercaba al Padre Mario un cable de línea telefónica cuando no tenía para comunicarse, y que no se olvida de la ayuda que la Policlínica le brindó a mi hermano cuando sufría de convulsiones a la madrugada.

Por vivir a dos cuadras de la Obra puedo ver el movimiento de la gente que la visita, la circulación de los padres con sus hijos y de los adolescentes durante las clases. Cuando las escuelas cierran durante las vacaciones el barrio se vuelve desolado pero la Obra le da vida cuando se acercan los peregrinos.

Por muchas anécdotas siento que es mi segundo hogar. En poco tiempo voy a mudarme al Partido de Pilar y realmente me angustia saber que estaré lejos, que la distancia ya no será de dos cuadras. Es una mezcla de felicidad por el sueño cumplido de la casa propia y de tristeza. Acá tengo muchos recuerdos, muchas historias.