Atención al Peregrino

Casi mil caminantes desafiaron a la lluvia y al frío, y recorrieron 13 kilómetros desde la rotonda de San Justo hasta el Mausoleo de González Catán para agradecer y rendir homenaje al Padre Mario.

El recorrido se inició a las 10.30 bajo una copiosa lluvia y fue encabezado por el Cristo Caminante que viajaba en un camión de los bomberos de La Matanza. Durante todo el trayecto, la Dirección de Defensa Civil y la Policía (tanto local como provincial) protegieron a las personas que caminaban por la ruta 3.

A mitad de la travesía, en Laferrere, un puesto de hidratación atendido por alumnos y profesores de la escuela secundaria se ocupó de brindar agua y bananas a los participantes, a la vez que otro grupo de alumnos y profesores de nuestro instituto terciario los asistieron en actividades de elongación.

Ya al final, la larga fila de caminantes, que se extendía por cuadras, entró al Mausoleo saludada por las sirenas de los bomberos y acompañados por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, quien entregó a nuestra presidenta, Perla Gallardo, una placa conmemorativa.

El cierre estuvo a cargo de Monseñor Gabriel Barba, nuestro obispo de Laferrere, quien celebró una misa en el SUM de las escuelas ante cientos de fieles.

“La Obra del Padre Mario es un emblema de La Matanza”

El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, se hizo presente al final de la Caminata Solidaria y le entregó a Perla Gallardo una placa en la que la Municipalidad homenajea al Padre Mario. Estas fueron sus palabras: “La Obra del Padre Mario es un emblema de La Matanza, nuestro distrito es conocido en el mundo también por la OPM, esta Obra creada por un verdadero santo. Conozco que está en marcha el proceso de beatificación ante las autoridades eclesiásticas correspondientes y, además, el pueblo ya dice que es un santo. Muchas veces recorro distintos lugares del interior del país y mucha gente no recuerda mi nombre, pero cuando les digo que vengo de La Matanza, enseguida me dicen: Padre Mario. Hasta la presidenta hace poco reconoció todo lo que el Padre Mario hizo por González Catán.”