Vine a vivir a González Catán en 2002. Se nos presentó la oportunidad de comprar un terreno muy barato, y por medio de mi sobrina, que conocía la zona, me enteré del jardín de la Obra del Padre Mario, donde podía anotar a mi hijo Douglas.
Por aquel tiempo yo estaba embarazada. Entonces, cuando traía a Douglas al jardín, visitaba el mausoleo para estar con el Padre Mario, a quien le pedía para que saliera todo bien: tenía en la panza a mi hijo Ronaldo.
Un día en que me sentía muy mal, fui al obstetra y me mandó un estudio urgente porque tenía riesgos de tenerlo antes de tiempo y tendrían que hacer una cesárea porque mi hijo estaba mal. Pero antes de hacerme el estudio le pedí al Padre Mario que me ayudara. Yo sentía que era mi responsabilidad. Pensaba que quizás no lo había cuidado bien ya que hacía mucha fuerza en mi verdulería al levantar los cajones. Además, trabajaba todo el día sin parar. Llevaba a Douglas a la escuela, volvía y seguía trabajando. No paraba. Pero, gracias al Padre Mario todo estuvo bien. Mi bebé se encontraba sano y no había riegos que implicaran adelantar el parto.
Y nació tan bien que hasta fue actor en la película Las Manos: es el bebé que aparece en dos escenas con el personaje que interpreta la actriz María Socas.
Hace poco me enteré de la organización Hábitat por intermedio de la Obra. Siempre digo que el Padre Mario me está bendiciendo mucho. Desde que puse el pie en la Obra he sido la persona más feliz, pese a que soy una persona muy humilde.
Douglas es un ahijado del programa Padrinazgo, que para mí es una ayuda increíble. Y hace dos años, Julieta, la asistente social que trabaja en Padrinazgo, me llamó para preguntarme si yo quería mejorar mi casa. Me comentaron que se iba a realizar una reunión con la gente de Hábitat en el comedor San Francisco. Allí me hicieron una entrevista y quedé seleccionada. En septiembre del año pasado comenzaron a trabajar en mi casa. Me seleccionaron porque mi hogar está muy deteriorado debido a que, cuando lo construyeron, no hicieron las columnas. Entonces, hay peligro de que se derrumbe. Me dijeron que en lugar de refaccionarlo convenía construir una nueva casa.
Mi familia está muy feliz porque sabemos que vamos a vivir dignamente en una nueva casa que en poco tiempo podremos habitar. Por medio de la Obra logré muchísimo. Actualmente, Douglas se encuentra en la Secundaria y Ronaldo en la Escuela Primaria.
Por todo eso, ¡me siento parte de la Obra del Padre Mario!
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Barrio Los Ceibos, González Catán. Es febrero y parece que el calor aplastara. Un equipo de voluntarios de Hábitat está en plena tarea de construcción de la casa de María Ríos. Un vecino tala un árbol cuyas ramas caen cerca del terreno. De pronto, Ronaldo sale corriendo y comienza a buscar entre el follaje caído. Vuelve con un pichón de paloma. Sus manos lo miman, lo acarician, su mirada se hace aún más tierna.
Ha visto cómo junto con las ramas cayó el nido y temió por la vida del pichoncito. Ahora siente que su misión es cuidarlo para que crezca sano. Él sabe que el Padre Mario ha contribuido para que su nueva casa sea fuerte y no lo lastime, ni a él ni a su familia. Entonces aprende que llegó su turno de cuidar la vida de los demás.
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Cuando después del casting de “Las Manos” me confirmaron mi participación como extra me puse muy feliz porque era una experiencia que no me la imaginaba y actuar en la película era increíble.
El día de la filmación en la Universidad de La Matanza, tuve que viajar con mis dos hijos porque no tenía con quién dejarlos así que ellos, pobres, aguantaron todo el calor. Allí me hicieron vestir como en la época de los setenta y me maquillaron: tenía que actuar de una mujer humilde que esperaba en la fila para que el Padre Mario la atendiera. Y cuando estábamos por grabar, alguien del equipo me pregunta si podía salir con el bebé en los brazos. La jefa de producción había quedado encantada con Ronaldo y me preguntó si quería que mi hijo saliera en pantalla junto con una actriz. Obviamente acepté.
En la escena en la que aparece Ronaldo, la actriz María Socas lo lleva en brazos al Padre Mario para que lo cure ya que el niño necesitaba un trasplante de médula. Cuando filmaban las pruebas, yo las veía en una pantalla. Se me caían las lágrimas por la emoción. Hicieron muchos intentos porque Ronaldo lloraba. En uno de ellos, le di de comer y se quedó profundamente dormido. Finalmente, cuando salió bien todos aplaudieron de la alegría. A los actores Graciela Borges y a Jorge Marrale se les caían las lágrimas.
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Guido Forthsuber, de la ONG Hábitat para la Humanidad Argentina
“Llamamos Casa Semilla porque plantamos una semilla que va a crecer hacia arriba y hacia los costados.”
“La casa semilla de María tendrá un comedor, una cocina, un baño y tendrá una ampliación para dos habitaciones. Cuando esté lista la nueva casa podrán abandonar la actual a la que pueden darle otro uso que no sea el de vivienda.”
“Nosotros vamos a dejarle a la familia una parte de la casa terminada y dejaremos los cimientos para la ampliación. Consideramos que es una gran ayuda y que ellos van a poder continuar con el conocimiento y la experiencia que han adquirido. En algunos casos, las familias renuevan un segundo crédito para la compra de materiales. En otros, con el conocimiento que tienen y la capacidad de ahorro pueden continuar la obra.”
“Hábitat nace en Estados Unidos, de un matrimonio que decidió poner su fe en acción ayudando en la construcción de casas. En Argentina estamos hace 11 años. Alcanzamos las mil soluciones de vivienda entre la construcción de casas semillas y los trabajos de refacción que realizamos.”
“Numerosas empresas coordinan con nosotros para que un grupo de empleados un día se dedique a ayudarnos. Vienen brigadas de empresas y del exterior. Hábitat tiene varias sedes en el mundo y recibimos grupos del exterior. Aquí en González Catán recibimos la ayuda inmensa de la Obra del Padre Mario.”
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