
Estoy en la Obra desde los tres años cuando empecé a ir a la guardería. Mi mamá tenía que trabajar para ayudar a mi papá, por lo que fue un gran apoyo para ella tener un lugar donde me cuidaran. Fui al Jardín, a la Primaria, egresé en 2004 de la Secundaria y por unos años sólo pasaba cerca de la Obra de camino hacia mi casa.
Pensar que había pasado casi toda mi vida en ella: crecí, gané amigos, anécdotas, experiencia, y por un tiempo largo sólo significaba para mí lo que le daba vida a mi barrio.
En 2008, comencé a estudiar Ingeniería en Informática en la Universidad de La Matanza para avanzar en mi formación y tener un buen trabajo. Había decidido renunciar a un empleo en Capital Federal, de muchas horas, que no me dejaba margen para hacer otra cosa: la jornada más el viaje ocupaban casi todo mi día.
Al año siguiente, Gustavo Bareilles, ex director institucional del Área Educativa, y Rosana Martín, directora del Instituto Superior, me convocaron para trabajar en el Terciario como preceptor, lo que fue una gran oportunidad para combinar lo laboral con el estudio. Meses más tarde, Graciela Rossi, que en ese tiempo era la directora de la Escuela Secundaria, me llamó para ser ayudante de secretaría.
Así es como la Obra dejó de ser un lugar de paso para convertirse en una posibilidad de crecimiento y de ayuda para concretar muchos proyectos de vida. Hoy, sigo estudiando y pude avanzar en la construcción de una casa propia, un sueño hecho realidad, junto a mi novia Florencia a quien conocí en la Secundaria.
Ariel Vega Villalba
DNI 32.865.933
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Para mí esta foto es una reliquia. Estoy con mi hermana Elizabeth y mi mamá Melania en un acto del Jardín junto al Padre Mario en el año 1991. En esa época aún no imaginaba que él sería un motor tan importante en mi vida.
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