Con una fiesta de color, alegría y música, el Centro Educativo La Huella organizó una fiesta en la que pudieron reunirse ahijados y padrinos.
Los siguientes, son testimonios de algunos protagonistas de ese encuentro:
- Christian, 10 años
Me gustó mucho conocer a mis padrinos, es algo que siempre quise. Fue un momento emocionante porque ellos me hicieron regalos y yo les había preparado un dibujo para que se lleven de recuerdo. A las personas que quieran apadrinar les digo que no lo duden porque van a lograr que muchos más chicos sean felices y tengan oportunidades.
- Gustavo Vázquez y María Eugenia Casafal, padrinos de Christian
Hoy vivimos varias emociones juntas porque después de dos años pudimos conocer a nuestro ahijado. Por eso, junto con nuestra emoción, queremos felicitarlos por todo lo maravilloso que hacen acá en la Obra. Nosotros apadrinamos un chico porque quisimos devolverle al Padre Mario todo lo que él hizo por nosotros. Al principio traíamos cosas que creíamos que podrían servir, pero después decidimos comprometernos un poco más inscribiéndonos en el programa de Padrinazgo, y acá estamos, esperemos que por mucho tiempo más.





