Mario Andrés

Padre Mario hace unos días llegó a mi cabeza tú nombre por un tercero. Estoy en cama desde el 23/12 pasado por una hernia de disco que presiona mi ciático y no me permite estar parado o sentado más que por segundos, sin sentir dolor. Te pido intercedas ante Dios Espíritu Santo y la Asunta Virgen María, para que si es el designio de Dios, que mi hernia se absorba y pueda volver a llevar una vida más normal, criando a mi hijo, ayudando en casa y en el trabajo.

Padre Mario, espero pronto poder ir a tu casa física dónde moraste mientras estabas físicamente entre nosotros para rezar por ti y tu causa.

Que Dios te tenga en su gloria.

Sagrado corazón de Jesús, en vos confío.

Dulce corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Nuestra señora de la Merced, ruega por nosotros.