Natalia Rodríguez
“Cuando miro hacia atrás, recuerdo cuando llegué a este hermoso lugar con solo 8 años. Desde ese día jamás dejé de venir a la Obra.
Me acuerdo de las calles de tierra, de esos ladrillos que día a día se iban convirtiendo en edificios… ¡Cuántos bellos recuerdos! Me siento una persona privilegiada por haber conocido al Padre Mario. Qué persona tal especial. El nos enseñó que con casi nada pudo hacer esta magnífica obra, y que nada es imposible.
Hoy estoy muy orgullosa de trabajar en el Área Comunitaria y colaborando con la campaña “Amigos de la Obra del Padre Mario”.
Este lugar es casi como mi casa, es parte de mi vida.
Quiero agradecer a todos los que cada día están siempre conmigo.”



